LOS TRES FACTORES CLAVE A LA HORA DE APLICAR LA NORMA DE RIESGO PSICOSOCIAL

5 agosto, 2016

Por: Diana Carolina Ruiz Patiño

 

Desde 2008 las empresas están sujetas al cumplimiento de la resolución 2646 firmada por el Ministerio de la Protección Social, en la que se definen “las responsabilidades para la identificación, evaluación, prevención, intervención y monitoreo permanente de la exposición a factores de riesgo psicosocial en el trabajo y para la determinación del origen de las patologías causadas por el estrés ocupacional”.

Sin embargo, pese a su publicación hace ocho años, aún se encuentran casos en los que no se aplica la norma como está estipulada o no se ha entendido claramente a qué se refieren los factores de riesgo psicosocial. Por ello, traemos para usted el  compilado de los factores psicosociales, que son la clave para entender y aplicar la norma, y así su organización la tenga clara.

Para empezar, es necesario tener claro a qué se refieren los factores psicosociales. Tal como lo estipula la resolución en el artículo 5, estos “comprenden los aspectos intralaborales, los extralaborales o externos a la organización y las condiciones individuales o características intrínsecas del trabajador, los cuales en una interrelación dinámica, mediante percepciones y experiencias, influyen en la salud y el desempeño de las personas”.

Y ahora, ¿cómo puede su organización identificar dichos aspectos? A saber, se determinan en tres factores:

  1. Factores psicosociales intralaborales:

Son todas aquellas condiciones propias de la ejecución del trabajo, tales como: modalidades de pago y contratación, acceso a programas de inducción y capacitación, servicios de bienestar social, mecanismos de evaluación del desempeño, jornada laboral, carga física, pertinencia del conocimiento y habilidades de la persona frente a la tarea asignada.

Y también se miden acá aspectos como el espacio donde se van a realizar las distintas tareas, el diseño del puesto, las condiciones de seguridad física, y  todo lo relacionado con el clima de relaciones laborales, la cohesión, la calidad de las interacciones y el trabajo en equipo.

Es decir que en este punto debe asegurar desde una excelente administración del capital humano, hasta una temperatura y ventilación adecuada en cada espacio. Cada detalle cuenta a la hora de prevenir los factores de riesgo psicosocial intralaboral, que no se le escape ninguno, pues ello implica sanciones.

  1. Factores psicosociales extralaborales:

Si bien el empleado fuera de la oficina ya no es responsabilidad directa del empleador, este sí debe conocer los factores extralaborales de su capital humano, pues estos repercuten en su desempeño y actitud frente al trabajo. Por ello deben realizar una encuesta que garantice la información sobre las actividades que sus empleados realizan en el espacio libre, el tiempo de desplazamiento entre hogar y trabajo, el tipo de transporte que utiliza para movilizarse, cómo está compuesto su núcleo familiar-social, cuáles son las condiciones de su vivienda, y el acceso a los servicios de salud con los que cuenta.

Si usted creía que el tiempo que su empleado tarda en desplazarse del lugar de residencia al lugar de trabajo es totalmente ajeno a su actividad, está perdiendo información valiosa para el diseño de planes de acción de intervención, además de estar incumpliendo la norma. Cuidado, que el desconocimiento de la norma no le implique perdidas.

 

  1. Factores psicosociales individuales:

Es la información sociodemográfica del empleado, lo que incluye: sexo, edad, escolaridad, convivencia en pareja, número de personas a cargo, ocupación, área de trabajo, cargo, tiempo de antigüedad en el cargo; las características propias de su personalidad, el estilo de afrontamiento y las condiciones de salud evaluadas por médicos expertos de salud ocupacional.

 

Con la información recopilada y consolidada de estos tres factores psicosociales se realiza la evaluación de los efectos, que debe ser alimentada de manera periódica y debe dar cuenta de: las condiciones de salud de los empleados, los accidentes de trabajo y las enfermedades profesionales, el ausentismo, la morbilidad y la mortalidad, la rotación de personal y el rendimiento laboral. Y así determinar los criterios mínimos que su empresa debe tener en cuenta para la intervención de estos factores, que garantice su pronta solución y futura prevención.